Tengo 50 años, 7 en la Ciudad Vieja, donde me operaron de apndicitis y por eso me perdí el partido de mi vida, 5 en una zona indefinida entre Buceo y la Unión, en la calle Lombardini, de cuya cuadra inolvidable muestro una foto reciente, ahora sin niños jugando al fútbol, sin autos como siempre, sin los Grieco, los Furino, Los Rodríguez, los Garibotto, Las Podsiad, los Leyton de quienes me enteré que se nos fué Albertito y nunca supe más de Gracielita mi primer amor.Luego - paradojas de la vida - la pobreza nos llevó a Pocitos, a vivir con mis abuelos y tíos abuelos. Allí también fui feliz. Comencé mi carrera de Medicina que hoy da cierto sentido a mi vida, por lo menos cuando me enfermo me parece saber de que sufro. Luego una larga estadía en Boulevard y Gallinal, viviendo allí conocí a mi esposa, Silvita, inigualable. Madre, compañera, esposa, tolerante y continente. Después los hijos, Victoria un sol y Leandro un viento. Primavera de la Vida dos hijos como éstos. Ahora, sin que me guste demasiado, vivo en Palermo, en un pequeño apartamento donde por suerte entramos todos.
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1 comentario:
De todo el blog este fue el post que mas me llegó, me gusta tu sensibilidad para contar las cosas y me encantó la parte de "me parece saber de que sufro". Prometo volver seguido por estos lados y gracias again por comentar en mi blog. Saludos, Daniela.
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